"La mayoría de los procesos espontáneos - o aparentemente espontáneos - de ocupación espacio-temporal presentan puntuales concentraciones en ciertos puntos y dilataciones en otros. Son modelos elementales basados en procesos de ocupación, distanciamiento y acceso acordados, por otra parte, a los propios epítomes genéricos de la metrópolis actual (archipiélagos, espacios libres e infraestructuras). Procesos combinatorios, pues, que remiten, a su vez, a otros encadenados entre movimientos básicos de concentración (densificación), dilatación (esponjamiento) y acceso (canalización). Es decir, entre lleno, vacío y enlace-articulación, o de un modo más abstracto (tal y como proponía Stan Allen) entre punto (volumen) superficie y línea y, en último término, entre capas, fondos y redes.

Al aumentar la entropía, la masa crítica e las informaciones contradictorias se acumula. En el ejemplo de la playa, la regularidad de las ocupaciones iniciales acaba distorsionándose, dilatándose frente a una polución ambiental (un "ruido": una presencia molesta, un olor, un subsistema agresivo, etc.) o alterándose frente a obstáculos o límites (el propio mar, una roca, una duna...), pero también propiciando agrupaciones frente a una atracción - un estímulo - ocasional. Se crean, así, disotropías (y, por tanto, estructuras poliédricas) debido a la acumulación de energías dispares en situaciones confrontadas."

Gausa, Manuel (2001). En: Diccionario metápolis de arquitectura avanzada. Barcelona: Iaac. p 446.